Botones

martes, 26 de enero de 2010

2º trimestre 2009 (abejarucos y otros)



Mención especial y lujo de especie para mi, por su vistosidad y colorido, merecen los abejarucos. Este mes de abril de 2009, pude disfrutar de ellos en un par de ocasiones, las cuales aproveche, creo que bien, pero que este año 2010, si Dios quiere, deseo disfrutar y aprovechar mucho mejor la temporada. Las fotografías que os muestro, están realizada con disgiscoping, pero usando la Olympus 510, porque con compacta, este tipo de tomas, es muy difícil, aunque no imposible, de hecho la fotografía que encabeza este blog y a la que le tengo un cariño especial, está hecha, con una Canon 520 y mi querido y olvidado telescopio Sky Wachert 90. Tarea nada fácil, pero con dedicación y ganas se consiguen las cosas.
Otra de las tomas conseguida el mismo día de la anterior.

Este primer plano, está realizado con digiscoping, como todas las fotos que componen este blog hasta ahora, pero con la canon 570is, pues para las tomas en posadero y sin prisa, da mejores resultados que la reflex.
Esta también está hecha con el telescopio que poseo, Meopta apo 75 acodado y la canon 570is
Por fecha próxima a los abejarucos, más concretamente en mayo de 2009, fui a buscar a la rabilarga, encontrándola sin ningún problema y pudiéndole hacer algunas tomas, con bastante dificultad, ya que son muy nerviosas, como todas las currucas.
Otra tomma del mismo día y la misma curruca.
Cambiando de especie y ya en el paraje natural del río Guadalhorce, pude fotografiar también el mayo a esta cotorra argentina, ave invasora como todos sabeis y que se multiplican cada año más. A esta foto la llamé "con la mosca tras la oreja", porque si se fijan hay un moscardón sobre la cabeza del ave mientras comia y que en este caso la Olympus a través del telescopio, capto perfectamente.
En el mes e junio, el río Fuengirola estaba casi seco, por la falta de lluvia del invierno pasado, por lo que los pájaros con el calor ya achuchando, aprovechaban los pocos charcos que quedaban para beber y bañarse y por supuesto, dar de beber a sus retoños.
El mismo día de los gorriones, descubrí en el río Fuengirola a este martinete y desde el coche, con el telescopio apoyado en la ventanilla y no sin hacer de todas posturas, dado que mi telescopio como todos sabéis es acodado, pude hacerle una serie de fotos al amigo.